Era una mocosa, tal vez estudiaba secundaria, cuando oí sobre el libro de La Tumba, de José Agustín, pero se daban cuenta de mi presencia y cambiaban de conversación, algo muy oscuro tendría ese libro. En esos tiempos, lo oscuro más bien me daba miedo (soy visual, si me quitan la vista, me matan), y sólo alcancé a preguntar a una persona que también le gustaba leer, como a mí, si sabía algo de tal libro. Lo que me contestó me llenó de terror, y ahí acabó el escritor mexicano para mí.
Muchas lunas después; este año, imagina, casada, con hijos, asentada, con suficiente paz interior, que lo compro, ¡y que me llevo la sorpresa! Es un libro entrañable, sincero, que retrata el caótico mundo de un adolescente con posibilidades económicas, en una gran ciudad, infinitamente solo, orbitando ya en un mundo de adultos (deprimidos, indolentes, amorales, había de todo), sin orientación, guía o cuidado de sus padres; y con unas ganas tremendas de comerse el mundo, antes de que pase al revés.
La controversia siguió siempre a este libro, desde su origen, por 1964, y recuerdo que hace tiempo alguien quiso incluirlo en la lista de libros a leer por los estudiantes, de secundaria, (no recuerdo y no encontré la referencia, sorry), el caso es que la Generación de la Onda, a mi ver, fue rechazada por la amplia masa influenciada por la Iglesia Católica, por inmoral, y no tomada en cuenta por la enorme masa de mexicanos que no lee, no sabe un segundo idioma, y tiene problemas más físicos, como tener algo qué comer.
Encontré un maravilloso ensayo en la página que agrego, donde se analiza la obra de la Generación de La Onda, a la cual perteneció José Agustín, además de Gustavo Sainz y Parménides García Saldaña, es de Victoria Carpenter, “A Flash le gusta bailar”:
Yo recomiendo la novela, pero finalmente, si juegas al Maratón o al Basta, recuerda que hubo en México, y sólo en México, un movimiento literario llamado “La Generación de La Onda”, en los 60´s, que fue único. Tal vez con ese dato, ganes la partida.
Ahí vienen los Zetas, les gusta secuestrar,
Y cuando tú ya estás temblando, son los reyes del lugar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario