jueves, 1 de marzo de 2012

Graffitti: ¿arte incomprendido o vandalismo?


     Amo el trabajo de Acción Poética. Tuve el placer de recibir contestación a una inquietud, una idea que me vino con respecto a los conductores y transeúntes de cara agria que veía a diario. Le dije al chavo, al escritor detrás de Acción Poética, que sería padre variar hacia cosas como “ten un buen día, a pesar del tráfico”, “sé un inconforme: sonríe” y cosas así, él recibió mi idea, me dijo que en general ya lo tiene cubierto.  Es bueno que en Monterrey las pintas digan “en tus ojos encontré el infinito”, y no “soy pu…o”, como a veces se ve en algún baño público.
     Sin embargo, creo que ese maravilloso trabajo de tantos años no puede llamarse graffiti, o al menos graffiti tradicional.
     Según investigué, no me crean nada, porque lo gogoolié tan solo, el graffiti nació en los 60´s mayormente en Nueva York, uno de sus primeros impulsores fue un chico que entregaba paquetes y en cada dejada también dejaba su firma: Taki 183.
     También está el ahora artista formalmente, escultor y expositor en decenas de galerías en el mundo, Keith Haring, quien tiene sus raíces en el graffiti callejero, en el metro y calles de N.Y. 
Añadir leyenda

     Pero hablando de México, de Monterrey, es muy difícil aún separar el arte callejero del vandalismo inconsciente, incluso no podemos aún mencionar algún nombre que destaque, que yo sepa, claro, pues estamos en etapas demasiado distanciadas del movimiento en EUA y Europa. Tenemos primariamente una necesidad de violar la barda limpia, de dañar la propiedad ajena, decirle a todo el mundo que soy yo, estoy enojado y no puedo salir de esta mierda, húndete conmigo.
Decoración en Gym
     En EUA se conoció como un movimiento paralelo al break dance, al hip hop, para decir sólo soy yo, aquí estoy, es obvio que aquí estamos más enojados y que nos gusta “estar a la moda”.

     Los antecedentes los sitúan tan alejados como las pinturas rupestres, pero la realidad es que no sabemos si nuestros antepasados garabateaban en la pared de otros, queriendo hacer daño a una cueva recién decorada. Los graffiteros de mi ciudad sí, y el precio de tapar sus “gracias” anda por 12, 15 pesos el metro cuadrado, con material, se va a 30 pesos fácil.
Mismo caso, con firma y todo
Dentro de una propiedad, arte urbano "permitido"
      Palabras de una artista graffitera española: “Lo que me interesa es atraer la atención de los transeúntes y educarlos. La calle es el medio directo de expresarme.”
     
     ¿Qué derecho tengo yo de contradecirla? ¿Qué derecho tienen los graffiteros de pintar la barda de mi casa (que quiero que siga lisa y plana)? ¿Hay espacio para que florezca el arte urbano en Monterrey? No sin comunicación y respeto. Acción Poética, enséñanos. 

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