Las ventanas del alma,
o los depositarios de lagañas, se les puede ver de muy diferentes
formas, que si bien no son lo primero que mostramos a los demás (nos
gana la nariz, por una nariz), son lo que puede impresionar y hasta
enamorar a una persona cuando los ojos de otra se posan en ella, ¿y
si son disparejos, qué? ¿Notaremos la diferencia, les rechazaremos
por ser inusuales o simplemente marcaremos “ah, es diferente a mí”?
En realidad sólo
estamos frente a una heterocromía, que se define como una mutación
que hace que los dos ojos de una misma persona (o animal) presenten
diferente coloración.
Esta rareza puede ser
completa o parcial, congénita o adquirida, y depende del caso, si es
sólo una característica de la persona o se le ve como un síntoma
–de glaucoma, hemorragia, un objeto extraño en el ojo o falta de
melanina–, lo que sí es un hecho es que aunque no se presente
mucho, marca a quien lo tenga.
Aunque la heterocromía
puede incluso significar que se tiene un tumor creciendo en el ojo,
por lo que hay que ir al médico y descartar cualquier problema, hay
casos en que la coloración diferente en ambos iris no representa
problemáticas de salud.
Al igual que
peculiaridades como el ser zurdo, que pasó de deshonra a
característica, la heterocromía ha dado paso a que se le mencione
pero no se estigmatice, sino que se le vea como una rareza.
En la red social
Facebook hay una comunidad llamada “Gente con heterocromía”,
donde quienes tienen esta característica comparten sus fotografías
“en confianza”.
Se dice que puede
afectar a 11 de cada 1,000 personas, esto en Estados Unidos, y
también se puede desarrollar con el tiempo, por ejemplo el famoso
caso de David Bowie, cantante inglés, que no tenía esta
característica, pero tras un golpe en el ojo izquierdo, éste quedó
con la percepción de profundidad defectuosa y eternamente dilatado,
dando la apariencia de que tiene ojos de diferente color.
Casos famosos
Mi curiosidad por esta condición inició con Bowie, quien es a mi gusto el más notorio, a continuación presento algunos casos de famosos:
David Bowie: el cantante y actor inglés, de 68 años, ha sido expuesto toda su
carrera a múltiples fotografías, dando claros ejemplos de su
peculiaridad; se sabe que el causante del altercado infantil en el
que perdió parte de su vista, George Underwood, sigue siendo su
amigo.
Mila Kunis: la
ucraniana nacionalizada estadounidense tiene un ojo café claro y
otro avellana verdoso. Por supuesto que las noticias sobre su romance
y posterior matrimonio con Ashton Kutcher han “opacado” su
condición, además de que sus ojos son bellos, sean del color que
sean.
Demi Moore:
¿casualidad? Las estadísticas mostradas en Estados Unidos dicen lo
contrario, una de cada 100 personas tiene heterocromía, pues la
cantidad de zurdos es de entre un 8 y un 13 por ciento de la
población. El caso es que esta bella actriz tiene un ojo verde y el
otro avellana, una sutil diferencia con Kunis. Ambas han sido pareja
de Ashton Kucher.
Kiefer Suterland: Pocos
observan su color de ojos, y la razón es que Kiefer no deja de
moverse, pues desde su aparición en roles de acción –desde 2001
en la serie 24, mayormente–, no hay tiempo para observarlo,
pero en sus ojos tiene una parte azul y la otra verde, parejos, eso
sí.
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