domingo, 1 de enero de 2012

Batallón de San Patricio, visto desde el Cerro de la Silla


          Monterrey es una ciudad algo rara. Es cuna, más o menos, del cabrito, de la música de acordeón, de bailes provenientes de Polonia, Holanda, que mexicanizamos, haciéndola corridos y Polkas, pero definitivamente no se gana el premio al patriotismo. En su historia tiene varios personajes que se les puede tachar de todo, menos de patriotas:
         El general Reyes, que nos gobernó durante 20 añitos con mano dura, debido quizás a la cantidad de atracos y revueltas que en ese entonces había en el Estado. Sirvió fielmente a Porfirio Díaz en su largo mandato. Siento, sin conocerlo mucho, que su mayor logro fue involuntario, porque tuvo un hijo muy grande, el Regiomontano Universal, Alfonso Reyes.
         Otro ex –gobernador, Santiago Vidaurri fue objeto de chismes a través de su mandato y más allá de él: que liderearía la separación de las tierras quitadas a México y haría su propio país.
          Otro dato: todos por acá sabemos que la curiosa forma que tiene Nuevo León obedece a que a través de una fronterita chiquitita se le quitaba el poder y/o la fuerza para independizarse, … “¿Qué es lo más bonito de Reynosa? Dice la Raza: McAllen, contesta. ¿A dónde se fueron todos los Regios en Semana Santa? Pregunta la Raza: la Isla del Padre (Texas)”. En fin, somos, una buena parte de la ciudad, alguien que suspira con melancolía cuando escucha el himno de las Barras y Estrellas… Otro dato que apena, pero es cierto: aquí nos podrán infraccionar por no respetar el límite de velocidad frente a una escuela, pero en los States, jamás, never, bro.
        Sólo conociendo estas verdades se puede entender que no rindamos cada septiembre honor a los cientos de irlandeses que después de pertenecer al ejército norteamericano, desertaron y se unieron a las fuerzas mexicanas que defendían Nuestro País, muriendo heroicamente muchos de ellos. Quienes lograron sobrevivir, recibieron honores y medallas al valor, pero no se les recuerda por estas tierras.
        Considero que lo que sucedió alrededor de 1846, fue un caso único. El Batallón de San Patricio se organizó con un puñado de irlandeses que habían desertado del US Army, pues no se adaptaron a los norteamericanos. El no poder practicar libremente su religión (católica, como nosotros) fue otro detonante. El caso es que según averigüé, tenían de dos sopas una vez que desertaron: pelear contra EUA, algo tonto (ya entonces era una potencia mucho mayor y mejor estructurada que mi País), o recibir de ellos un castigo ejemplar, incluso ser ejecutados. O podían negarse a pelear y ser rehenes del Gobierno Mexicano, pero, ¡por San Patricio!, decidieron pelear de nuestro lado.
         Es absolutamente cuestionable la decisión de cada irlandés, porque los primeros fueron un puñado, pero se les unieron muchos más, ¡que ya habían jurado lealtad a la bandera americana y pasaron, sin tocar baranda, a México a pelear con los Paddys y con su capitán, Jon Riley! Fueron varios cientos, los suficientes para formar un batallón con su propia bandera, verde –claro-, y en el fondo, una diosa - arpa dorada, al calce, las palabras Erin go Bragh, algo así como Larga Vida a Irlanda. ¡Sí, iñor!

       ¿Qué teníamos en común? Ser un pueblo con hambre, con sed de libertad, sojuzgado por otro más fuerte, y la religión: igualita, igualita (Our Father, Who art in heaven,
Hallowed be Thy Name…);
¿Es de extrañarse que simpatizaran más con nuestra causa, que con la avaricia expansionista de Norteamérica?
         Fue en la Batalla de Monterrey (entre el 21 y 23 de septiembre) donde se probó por primera vez la lealtad de los “desertores” irlandeses, a quienes, por su piel blanca, roja por el sol de Monterrey, o por su cabello rojizo, se les llamaba los rojos o los Patricios, por el Santo de su devoción. Y no nos decepcionaron, fue la impaciencia del general mexicano a cargo de defender la plaza, la que imperó, y México pidió una tregua.
        Otras cosas se dice de los irlandeses: buscapleitos, borrachos, no se rajan ¿o se dice de los jalicienses?, ups, estoy confundida.
         Batalla de Contreras, o de Padierna, entre el 19 y 20 de agosto de 1847, éxito.
         Batalla de Churubusco, recordemos que ya no se podían rendir, o la muerte les esperaba del otro lado; tal vez por eso, atacaron, sí, ¡atacaron! por tres ocasiones a los oficiales mexicanos que iban a ondear la bandera de rendición (¿ji, ji, ji juy!, ¡esos son hombres, cabrones!). Cuando finalmente los mexicanos pudieron rendirse, ante la clara dominación gringa, los irlandeses tomaron algunos de estos cuatro rumbos: unos huyeron de nuevo al bando americano, otros nomás huyeron y no se supo a dónde, hubo los muertos, claro, y los atrapados con vida.
       La ley que regía en ese entonces estipulaba que los prisioneros de guerra eran ejecutados frente a un pelotón de fusilamiento, pero a estos extranjeros en tierra extranjera capturados por extranjeros, nadie los defendió, y murieron en la horca, que por desertores, ¡ve tú a saber!
        Su líder, el antes capitán del ejército Inglés, Jon Riley u O´Riley (irlandés de nacimiento), fue azotado y marcado con una letra D, por Dessertor, y su paradero una vez liberado, no conoce, pero se presume que su tumba está en Veracruz, bajo el nombre Juan Reley.

       Hoy, en Monterrey, a más de 160 años de la gran Batalla contra el ejército invasor norteamericano, se encuentra, como recordatorio que nadie recuerda, el Obispado, hoy museo, en el cerro del mismo nombre, lugar mismo de la batalla que redefinió a un grupo de hombres que al hacer algo cuestionable, hizo lo único que podía hacer desde su perspectiva: ponerse al lado del débil, que ciertamente, tenía más en común con ellos, que quienes les prometieron un hogar.
        A mí no me creas nada, pero es muy cierto, por Diosito Santo, que cuando escucho la cancioncilla del Batallón, se me enchina el cuero, y un pensamiento bondadoso escapa de mí, para agradecer a un pueblo tan lastimado durante su historia, como el mío propio.  ¡Larga vida a Irlanda!

        http://youtu.be/l3_ED4nzxFg

No hay comentarios:

Publicar un comentario